domingo, junio 21, 2009

El brillo

El brillo en los ojos
La ausencia de tragedia
La alegría desbordada…
Y se nos cayó el mundo
Y nos dividimos los por qué
Y entramos en la primavera sin risa
Y nos tocó una primavera con una esquina rota

Y ahora nos envuelven los días sin gloria
Y los recuerdos que patean y se entierran como aguijones
Y miramos el pasado con miedo de ver el futuro
Y nos abrazamos a las lágrimas
Y nos consolamos la nostalgia
Y seguimos aullando el dolor que no se va
Y permanecemos mudos
Pero en sintonía de miradas
Y hay ojitos opacos, sombríos, decepcionados
Pero hay amistad envuelta y desparramada
Que se hará mas fuerte en el dolor

domingo, junio 07, 2009

Soy

Soy la nota con labial en el espejo,
los temores de papá,
el olor a pasto recién cortado,
las tardes de espera sentada en la puerta,
los bebés que abracé,
el insomnio de escritura a las 5 de la mañana,

La soledad en la inmensidad del campo,
el juego de "la escondida" en el barrio,
el carnaval colorido,
las tardes en que aprendí lecciones,
los álbumes de figuritas que llené,
los concursos en los que participé,
los sueños que me despertaron con ideas,
las palabras que nunca pronuncié,
la colección de historietas,
los cuentos que me obsesionaron,
los rostros desconocidos que se cruzaron en mis sueños,
la Rayuela de Cortázar, y la noche boca arriba...


Soy el miedo a que me faltes,
los himnos sublimes en mañanas de domingo,
la pesada bandera que sostenía en la escuela,
los cumpleaños de mis amigos,

Orión en su mayor brillo latiendo en mis pupilas ,
las estrellas fugaces que pude ver en la casa del abuelo,
los personajes de los libros que leí,
las canciones de amor que me enamoran el alma,
la emoción de esperar a los reyes con los zapatos listos,
la luz de un solitario y tímido farol en una calle polvorienta ,
los ojos de ese niño que me supo mirar,
las luciérnagas verdes que junte en cajitas ,
las eternas flores en el patio de la abuela,
las noches de viajes contemplando estrellas contra la ventanilla ,
los fuegos artificiales que me hicieron gritar,
los talleres del colegio a las 3 de la tarde,
los ruidos del barrendero en la noche silenciosa ,
las palomas que me crucé en el camino,
las tardes de deberes y revistas "Billiken"
las mañanas de colegio,
el laberinto de pasos que me condujo a vos....

domingo, mayo 31, 2009

"Pienso que en este momento,
Tal vez nadie en el mundo piensa en mi,
Que solo yo me pienso,
Y si ahora muriese,
Nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,

Como cuando me duermo,
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de usencia todo.

Tal vez sea por esto que pensar en un hombre
Se parece a salvarlo"

martes, mayo 19, 2009

Ceder...

Yo cedo
Yo quiero
Yo cedo lo que quiero
Yo siembro
Yo cedo
¿yo cosecharé algo de lo que cedo?
yo cedo por compasión
¿se acordará la compasión de tenerme como aliada?

domingo, mayo 17, 2009

Reencuentro

Entonces un día, en un mediodía de verano, el tan esperado mensaje llegó... y lei aquellas palabras que hace tiempo hubiese deseado leer. No pude evitar sobresaltarme al recorrerlas con la vista una y otra vez. Nunca pensé o creí que pudiera escribirme nuevamente. No supe que pensar, simplemente sonreí y algo dentro mió imaginó una esperanza, una posibilidad de que lo imposible, lo incierto y lejano pudiera tal vez ser parte de mi nueva realidad. Todo había cambiado por cierto, ya no me sentía la misma persona que él había conocido años atrás. Se me ocurrió pensar que tal vez éste seria un cambio mas…

Tardé unos minutos en contestar, no sabía qué impulsaba a la persona que lo escribía a hacerlo en esta ocasión. Simplemente desee una y mil veces que las emociones que me invadían en ese momento las estuviéramos sintiendo los dos, exactamente a la misma vez. Lo cierto es que si esto sucedió nunca lo supe, ni lo sabré.

Intercambiamos algunas palabras, pero evidentemente había algo más detrás de aquel mensaje que atravesaba aquel caluroso mediodía del 4 de Febrero. La idea de vernos había quedado pendiente de algunos días atrás…

Hasta que sucedió. Por cierto un mediodía de sábado del mismo mes. Temía que aquella tarde fuera ocupada por el silencio y que al haber pasado tanto tiempo, al verlo no fuera a sentir lo que años atrás. Aun con todas estas dudas y esa inseguridad, me levante aquella mañana y decididamente fui a su encuentro. Deseaba ansiosamente saber de que se trataba todo esto.

Abrió la puerta de su casa y nos sonreímos el uno al otro, aún después de tanto tiempo manteníamos esa especie de mirada pícara que siempre nos caracterizó.

Lo encontré prácticamente igual. Parecía que de él nada hubiese cambiado. Al menos así lo veían mis ojos. Sin embargo, al comenzar nuestra charla, fue como volver a empezar. Muchas cosas habían sucedido en la vida de los dos. El tiempo nos había cambiado, nuestras vivencias ya no eran las mismas, ni siquiera nuestro aspecto físico lo era. No existía manera de que todo fuese a ser igual.

Pero afortunadamente, contra mis dudas, algo hizo que los silencios no se sucedieran y la charla fue una recapitulación y a la vez una nueva ventana que se abría a la vida de ambos.

Y la tarde nos encontró entre palabras y bebidas. Cada vez que miraba sus labios al hablar me daba cuenta que eran los mismos que todo este tiempo había besado en el recuerdo. Me di cuenta inconscientemente que había vivido extrañándolos.

Luego se sucedieron otras tantas cosas hermosas. Hubiese deseado que esa tarde dure por el resto de la eternidad. No se si ese era su deseo (tal vez ni siquiera lo pensó), quizás fui un poco egoísta, pero no podía evitar soñar con que esos minutos juntos no terminaran nunca mas. Sentía que la tarde se hacía eterna en sus brazos.

Pero inevitablemente el tiempo siguió su paso y aun sin quererlo, el sueño nos atrapó. Al despertar, ya había caído la noche, y un sentimiento de tristeza me invadió. Sabía que tenía que volver, que lo iba a dejar y no sabía si lo volvería a ver. Sabia que al entrar a mi casa me iba a colmar aquel sentimiento de vacío, aquella soledad de no tenerlo conmigo. Que al otro día me despertaría y sentiría que todo había sido tan solo un momento, que el no estaría al lado mió. Debía atravesar la puerta y enfrentar esa ola de sensaciones, deseando que pase rápido la larga noche para revivir nuevamente con el sol del próximo día.

El hecho es que las felicidades (si acaso son muchas) son tan solo pequeños momentos. Ese contraste que hay entre lo que a uno lo hace feliz y lo que no, hace que uno valore ciertas cosas, las mismas se guardan en la memoria como tesoros que llevamos dentro por toda nuestra vida. Parte de esos tesoros son los momentos que viví, que vivo con él. Solo de esta manera puedo decirle lo que significa para mí.

Tan vívido como lo relato fue como mis sentidos lo percibieron. Luego de ese día, como todo en la vida, cambia, y a pesar de que nos vimos otras veces, esos momentos de esa tarde en que ambos coincidimos con el cuerpo y el alma en el mismo momento y en el mismo lugar, solo se vivieron una vez y jamás volverá a suceder de la misma manera.

Mientras tanto, siento que lo tengo tan cerca y tan lejos a la vez, y todas la noches sueño que pudiera personificarse a mi lado solamente un segundo solo para ver su sonrisa desde cerca por un rato, antes de dormir.
Tal vez pronto vuelva a verte y me vuelvo ansiosa por besarte y abrazarte nuevamente. Mientras… nuestras vidas pasan anónimas como las de tantos otros en este mundo… y algún día, cuando tal vez sea demasiado tarde para los dos, me anime a decirte que probablemente, y sin explicación alguna, ya te amaba aun antes de conocerte…

sábado, mayo 16, 2009

Mientras... (invierno de 2008)

Mientras en Córdoba los bosques se incendiaban

y Federer perdía su primer puesto en el ranking.
Mientras los picos de los cerros se congelaban
y las habitaciones vacías arden en el encierro.

Mientras la música suena furiosa en los boliches
y algunos pocos se deprimen en su propia soledad.
Mientras los cigarrillos se consumen en segundos
y muchas historias mueren sin protagonistas.

Mientras una lagrima rueda en una dulce mejilla
y otras tantas se ahogan en el mar de la noche.
Mientras se arremolinan las nubes de una tormenta
y el sol raja la tierra sin pedir permiso.

Mientras tanto… mi alma te visita en sueños,
solo en sueños pues miles de kilómetros se interponen.
Mientras te busco  en la oscuridad del silencio
se que solo puedo encontrarte en el recuerdo.


Mientras... no se cómo, donde ni cuando te he dejado, solo puedo recordar que te extraño…

lunes, mayo 11, 2009

El día que desperté a su lado

Una mañana de verano, tal como lo había imaginado tantas veces… desperté a su lado. No podía evitar comparar cada detalle de aquel momento con la manera en que mi mente lo había construido en días enteros de pensarlo.
Todo coincidía, como si de alguna manera el destino me lo hubiese revelado.
Esa noche habíamos compartido una cena y otras tantas cosas que ni las palabras ni el tiempo me alcanzarían para describir, y que prefiero además guardarlas en mi memoria, solo para mí.
Lo cierto es que cuando el sol de la mañana comenzó a asomar por su ventana, abrí mis ojos y lo vi allí…por momentos sentía que esa situación ya la conocía, tal vez en sueños ya la habia visto asi. Silenciosamente deseaba que cada día de mi vida que despertara, al abrir los ojos, el estuviese allí.
Quise darle los buenos días, y ofrecerle una caricia tal vez. Pero algo me lo impedia. Quizás eran las ganas de recibir antes de dar, y de esta manera darme cuenta de que por primera vez la primer intención no era solo mía.
Pero esto nunca sucedió. 
Y nuevamente mi conciencia me hacía saber que ese momento no me pertenecía, que como tantas otra veces, eran solo ilusiones mías.
Y otra vez volví a hacerme la idea que debía volver a la realidad del día a día. Que tal vez la siguiente noche me encontrara alrededor de una mesa, o al lado de alguna camilla, rodeada de gente que por las circunstancias de la vida se cruzaban con la mía. Que nuevamente sentiría las mas profunda de mis soledades, la cual solo se iría al comenzar nuevamente la semana y volver al lugar donde en los últimos años pasé mis días.
Y de esa manera las sucesivas noches,eternas y solitarias pasaron, y vinieron muchas mañanas en que despertaba y no había nadie a mi lado...